30 jun. 2015

Ouroboros

Era el Saber en el Principio, un punto,
como todo estado mental de las cosas
que existen y no. Era el principio mismo.
Se convirtió en Verbo e imágenes,
consteladas explosiones de lluvia incendiaria
que formaría el denso comienzo:
el huevo sentado en la torre
pensando si fue primero o si era nacido.
Su yema se calentó,
como un sol encerrado en elíptica
y planetas se formaron dentro de la cáscara.
Púlsares pasiones primigenias
ardiendo conocimiento introspectivo,
lloviendo llamas que cimbrean calcio
resquebrajado por la Sed
y sale despacio, del interior, una clara transparencia
hermética que todo contiene
como el Ouroboros se muerde la cola
y de nuevo círculo.

Ángela S.M. (Arabyhela)

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